collection I
las cosas que solo puedo decir con tinta
“come se il mondo intero fosse un segreto da proteggere”— Le mani della nonna
Sin Fronteras
Me preguntan de dónde soy
como si la respuesta cupiera en una sola frase.
Como si no cambiara
cada vez que hago la maleta,
cruzo una línea,
o traduzco partes de mí
en versiones que ellos puedan sostener.
Soy de
ese olor a casa que se queda en la ropa en los aeropuertos.
De abrazos de despedida que duran más que la memoria.
De controles en la frontera y ojos que esperan,
y preguntas con forma de juicio.
Soy de historias
contadas en un idioma,
y cargadas en otro.
De nombres mal pronunciados
y corregidos con demasiada suavidad.
De una voz que no pertenece a un solo país,
sino que resuena en todos.
Soy hija de los mapas,
de fronteras dibujadas sin permiso,
de papeles que deciden pertenencias.
He vivido en traducción.
He aprendido a disimular mi acento,
a compartir lo que me formó
sin tener que encogerlo para no incomodar.
Sé lo que es extrañar algo
a lo que ya no se puede volver.
Pertenecer a todos lados,
y a ninguno,
al mismo tiempo.
Pero escúchame bien
migrar no es perder.
Es superponer capas.
Es convertir la supervivencia en reinvención.
Es tener raíces
que aprendieron a caminar.
No soy menos completa
por haber cruzado océanos.
No soy menos real
porque mi hogar es plural.
No estoy confundida.
Estoy compuesta
de muchas verdades.
Y cuando me pregunten de dónde soy,
tal vez la respuesta sea:
De aquí.
Y de allá.
Y de todo lo que fui
entre una orilla y la otra.